Curar la Diabetes tipo 1 con un antihipertensivo

Buenas,

La Universidad de Alabama (EEUU) ha realizado unos ensayos clínicos con ratones donde comprobaron que un fármaco que se utiliza para la hipertensión reduzca la proteína TXNIP, responsable de la muerte de las células betas del páncreas, encargadas de fabricar la insulina. Este hecho hace que estas células se recuperen y produzcan otra vez insulina, con lo cual el paciente se curaría de esta enfermedad crónica.

En este año se va a realizar un ensayo clínico con 52 diabéticos de entre 19 y 45 años para verificar esta hipótesis.

Un saludo.

La Administración de Insulina

Es muy importante para las personas diabéticas conocer algunos temas, como por ejemplo, los alimentos que tienen mayor índice glucémico, los efectos de las insulinas que se inyectan y cómo puede afectar la realización del ejercicio a los niveles de glucosa, entre otros. Sin embargo, un tema fundamental y que las personas con diabetes no les da importancia, es la correcta adminisntración de la insulina.

 No administrarse la insulina de forma idónea, puede ser motivo de:

  • Dificultad en el control de la diabetes.
  • Alteraciones en las zonas de inyección (dolor,bultos,etc).
  • Hipoglucemias producidas por la inyección de insulina intramuscular. Al inyectarse en el músculo la insulina, se absorbe más rápido y esto puede provocar hipoglucemias.

Algunos consejos para evitar inyectarse la insulina en la zona muscular en lugar de en el tejido adiposo,  son los siguientes:

  •  No usar agujas de más de 8 mm.
  • Utilizar la técnica del pellizco correctamente:
  • Un pellizco correcto se ejecuta utilizando pulgar índice y ayudándose del dedo corazón.

pellizco

  • No soltar el pellizco hasta hacer retirado la aguja.
  • Si se realiza pellizco, la aguja tiene que estar a 90º

Durante la inyección

  • Antes de inyectar la insulina, purgar y comprobar que sale una gota de insulina.
  • No retirar la aguja, hasta que hayan pasado 10-15 segundos.
  • Presionarl el punto de punción, nunca masajear la zona.

Si cuando te inyectas la insulina, sientes demasiado dolor, prueba con estas pautas:

  • Inyectar la insulina a temperatura ambiente.
  • Comprobar que no hay burbujas de aire en la pluma.
  • Penetrar la piel rápidamente.
  • NO reutilizar las agujas.

El problema principal que existe en el método de punción, es que se puedan originar lipodistrofias. Estas lipodistrofias pueden aparecer en cualquier sitio del cuerpo donse se inyecte insulina y está causada principalmente por métodos de inyección incorrectos.

Las lipodistrofias se originan a causa de:

  • No rotar la zona de inyección.
  • Inyectarse repetidamente sobre la misma zona.
  • La reutilización de las agujas de insulina.

Aunque no parece tan grave que tengas estas lipodistrofias, estudios recientes han constatado que la absorción de insulina inyectada en estas zonas es impredecible y provoca un empeoramiento del control metabólico. Sin embargo, las personas que establecían un programa de rotación organizado, reducían las lipos en un 50%, causando una reducción considerable de la insulina.

Este es un esquema de las zonas de inyección del cuerpo humano:

areas insulina

Además, de realizar una rotación adecuada de la zona de punción, es fundamental saber que no es trivial tener conocimiento sobre la zona que hay que pincharse según la insulina utilizada, y me explico. Hay varios tipos de insulina que tu endocrino te recomendará como tratamiento a tu diabetes, lo habitual es que te recomiende una insulina de acción ultrarrápida y una insulina basal o de acción lenta. Aunque, te puedes pinchar la insulina en la zona que quieras, el efecto no es el mismo, ya que la zona del abdomen y los brazos, son áreas en las cuales la insulina llegará al torrente sanguíneo de forma más rápida que si lo haces en las piernas o glúteos. Así que lo aconsejable es que si te toca inyectarte la insulina de acción ultrarrápida vaya acorde con la zona y elijas una que se absorba también rápido, como puede ser abdomen o brazos, mientras que si tienes que inyectarte la insulina basal, lo hagas en las piernas o glúteos.

El Aceite de Coco

coco

 

El aceite de coco ha sufrido las consecuencias negativas de la fama que tienen en la actualidad las grasas, debido a que engordan y se relacionan con patologías como la obesidad. Pero lo cierto es que las grasas son fundamentales para el organismo, al igual que las proteínas o los hidratos de carbono y el aceite de coco contiene multitud de propiedades de las cuales nos podemos beneficiar, sin embargo desconocidas, por lo menos para mí.

La característica fundamental de este aceite es que está compuesto en un 63% por triglicéridos de cadena media. Estos triglicéridos requieren menos energía y enzimas para descomponerlas, con lo que es más fácil  digerirlas, al contrario que los ácidos graso de cadena larga y además pasan directamente del instestino al hígado.

Las grasas de cadena larga por el contrario, tienen que descomponerlas las enzimas pancreáticas, ser transportadas junto al colesterol desde el intestino al torrente sanguíneo y después llegar hasta el hígado. Una vez  en el hígado esta grasa se descompone para obtener energía, otra parte pasa de vuelta al torrente sanguíneo y lo que queda se almacena.

Y ¿por qué explico esto?, porque resulta que esa grasa que sobra y se almacena en el hígado, puede dar lugar a un hígado graso y como escribí en un artículo previo, existe una estrecha relación entre poseer un hígado graso y ser diagnosticado con Diabetes Mellitus Tipo 2 (Ver https://medicinanaturalysalud.wordpress.com/2014/07/26/la-relacion-entre-el-higado-graso-y-la-diabetes-tipo-2/). Sin embargo los triglicéridos de cadena media pasan directamente al hígado sin pasar por el torrente sanguíneo, lo que provoca que no aumente en ella los niveles de triglicéridos y colesterol. Además, una vez que se encuentran en el hígado, se convierten en moléculas ATP, que son las que nos proporcionan energía, con lo cual se podría decir que se comportan más como hidratos de carbono que como grasas.

No obstante, quisiera aclarar que el aceite de coco contiene un 63% de triglicéridos de cadena media y un 33%, más o menos, de cadena larga, lo que quiere decir que su consumo tiene que ser controlado y no tomar este aceite en excesivas cantidades (esta apreciación se puede aplicar a cualquier alimento por muchas propiedades nutritivas o terapéuticas que posean).

Otra característica que me ha parecido muy interesante, es que resulta que es el único aceite que no se oxida al calentarlo, así que sería el aceite más apropiado para freír. Quizás nos deberíamos plantear sustituir el aceite de oliva por el aceite de coco para realizar este tipo de cocción, aunque cuántos menos fritos en la dieta, mejor para la salud.

Beneficios medicinales del aceite de coco

Este aceite ofrece beneficios en patologías neurológicas como el Alzheimer, Parkinson y Esclerosis Múltiple, también es recomendado para el corazón, riñones, páncreas, colon y hasta en casos de diabetes y cáncer.

En un artículo publicado por el doctor Bruce Fife, denominado “Health properties of coconut oil” dice textualmente: “En comparación con otras grasas el aceite de coco es fácil de digerir y mejora la absorción de vitaminas, minerales, aminoácidos y ácidos grasos por lo que es una excelente opción para el tratamiento de la desnutrición y para quienes tienen problemas digestivos.”

Propiedades para la Diabetes

El aceite de coco puede resultar útil para las personas con diabetes porque los triglicéridos de cadena media mejoran la secrección de insulina.

Un estudio llevado a cabo en 2009 en el Instituto Garvan de Investigación Médica en Australia, denominado “Effect of saturated fatty acid-rich dietary vegetable oils on lipid profile, antioxidant enzymes and glucose tolerance in diabetic rats”, demostró que una dieta compuesta por aceite de coco, protege contra la resistencia a la insulina en músculo y grasa.  Este hecho se ha constatado en personas que poseen Diabetes Tipo 2.

En cuanto a las personas que tienen una Diabetes Tipo 1, hay otro estudio publicado por la sección de endocrinología del Yale School of Medicine USA en 2009, bajo el título: “Medium-chain fatty acids improve cognitive function in intensively treated type 1 diabetic patients and support in vitro synaptic transmission during acute hypoglycemia”, que ha demostrado que  los ácidos grasos de cadena media presentes en el aceite de coco pueden mejorar la función cerebral en los pacientes de Diabetes Tipo 1, concluyendo que los triglicéridos de cadena media ofrecen la ventaja de preservar la función cerebral bajo condiciones hipoglucémicas sin causar una hiperglucemia ni sus negativas consecuencias.

 

 

 

 

 

La relación entre el hígado graso y la Diabetes tipo 2

El profesor Roy Taylor perteneciente a la Universidad de Newcastle ha realizado un estudio, en el cual ha comprobado que siguiendo  una dieta hipocalórica de entre 600 y 800 calorías diarias durante unas semanas, , los pacientes diagnosticados con diabetes mellitus 2 pueden hacer que sus células beta pancreáticas vuelvan a funcionar correctamente, provocando una normalización de la función insulínica y una regulación de la glucosa en sangre.

Este profesor estaba convencido de que la diabetes tipo 2 se podía revertir completamente y con esta idea en mente, se decidió a realizar un proyecto de investigación en 2008, con este objetivo. Este proyecto consistió en mantener durante 8 semanas una dieta baja en calorías, siendo el resultado una media de  pérdida de peso de 15 kilos y la diabetes había desaparecido completamente. La conclusión a la que llegó el profesor Roy fue que la menor concentración de ácidos grasos en el hígado provoca también que haya una menor presencia de éstos en el páncreas y así que las células beta recuperen su función normal y segreguen insulina.

Esta investigación está reflejada en el artículo denominado Reversal of type 2 diabetes: normalisation of beta cell function in association with decreased pancreas and liver tryacylglycerol.

Terapia Génica en Diabetes

 terapia génica

El concepto de ingeniería genética y terapia génica se suele confundir, por este motivo se va a exponer en qué consiste cada uno de estos términos.

La ingeniería genética es la rama de la biotecnología que consiste en modificar las características hereditarias de un organismo mediante la alteración de su material genético.

La terapia génica es la técnica que permite la localización de los posibles genes defectuosos de los cromosomas y su sustitución por otros correctos. La terapia génica es una aplicación de la ingeniería genética.

Este tipo de terapia será el eje central del artículo, puesto que investigadores de una universidad nacional, han logrado curar la diabetes tipo 1 en perros mediante una única sesión de terapia génica, con lo que ya se especula que puede ser una posible alternativa terapéutica en el tratamiento de esta enfermedad. Este experimento fue realizado primero en ratas, donde se introducía el gen de la insulina en otros tipos celulares. Una vez comprobado que estos animales estaban curados, pasaron a realizar este método con animales más grandes como ha sido el caso de los perros.

El seguimiento se ha realizado durante 4 años y afirman que no han vuelto a manifestarse los síntomas de la diabetes, manteniendo un buen control de la glucosa en sangre en  todo momento.
Una de las claves del éxito obtenido radica en que los investigadores no solo introdujeron el gen de la insulina sino también el gen de la glucoquinasa, una enzima que se encarga de metabolizar la glucosa y generar señales para que las células beta pancreáticas liberen insulina en respuesta a la glucosa.

Aunque parece que este descubrimiento es un gran avance, la cuestión es que la ingeniería genética ha dado mucho de que hablar, ya que en 1999 un joven de 18 años llamado Jesse Gelsinger, moría por un experimento realizado por la Universidad de Pennsylvania, donde se le administraba un adenovirus genéticamente alterado, que provocó una reacción inmune que su cuerpo no pudo soportar.

Sin embargo, esto no es lo realmente preocupante del asunto ya que un año antes moría una mujer de 74 años en la Universidad de Harvad a causa de la terapia génica y a día de hoy, se ha desvelado que los investigadores estadounidenses han ocultado el 94% de sus fracasos en esta materia.

Las bases de la genética en lo que se denomina, genética mecanicista, afirmaba que la metodología para producir proteínas era lineal,es decir, que el ADN crea una molécula ARN que provoca que los aminoácidos se unan para formar las proteínas. Además, también afirmaba que sólo un 1,5% del ADN se puede aprovechar y el resto es “genoma basura”.

Un proyecto reciente denominado ENCODE corrobora que una visión dinámica, a diferencia de la versión estática de la genética mecanicista, donde el concepto de gen como estructura fija deja de tener sentido, afirmando que los elementos encargados de fabricar las proteínas están dispersos por todo el genoma, en constante movimiento, coordinados por el genoma que se ha considerado como “basura”. Según este proyecto, parece ser que las bases en las que se fundamentaba la ingeniería genética se presentan como erróneas.

A continuación se van a exponer algunas afirmaciones que han hecho algunos expertos en la materia, que personalmente me invitan a la reflexión.

Empezaremos por  el profesor Máximo Sandín,Doctor en Ciencias Biológicas y Bioantropología, cuya opinión sobre la ingeniería genéticas es la siguiente:
“en realidad no es una ingeniería porque su base teórica no es que sea inexacta o incompleta: sencillamente es inexistente.

La doctora Mae Wang Ho, afirma que “En lugar de fluir la información del ADN hacia el medio ambiente lo que en realidad existe es una retroalimentación circular entre el medio ambiente y la experiencia de los organismos que determina lo que debe o no expresarse; incluso cambiando los genes mismos. Llamo a esto modificación genética natural y se realiza con delicadeza y precisión sin dañar el genoma. Por el contrario, la modificación genética artificial es imprecisa, incontrolable y puede dañar el genoma al ser sus efectos totalmente imprevisibles”.

La cuestión es que esta teoría viene de tiempo atrás, puesto que ya en 1995 Andy Coghland dijo “Se trató a cientos de personas con terapia génica… y ninguna resultó curada. ¿No es tiempo de que los investigadores vuelvan al laboratorio?”

A mi particularmente la ingeniería genética no me da confianza, observando los hechos expuestos anteriormente, ya que la considero bastante inestable. Creo que quizás nos estamos equivocando de camino y alterar lo que la naturaleza ha creado sabiamente, no es la mejor elección. Aunque esta universidad haya obtenido resultados positivos en sus investigaciones con animales, falta el paso más importante que es cerciorarse de que se puede aplicar en humanos sin padecer ningún riesgo, lo que tengo claro es que yo no me voy a proponer como sujeto de estudio de este tipo de terapia.

Diabetes Mellitus I y Diabetes Mellitus II

Hoy voy a tratar un tema básico sobre la diabetes: Los diferentes tipos de diabetes que se diagnostican.

En primer lugar, habría que empezar sabiendo qué sintomas o en qué se basan los médicos para diagnosticar diabetes a sus pacientes. Según la American Diabetes Association (ADA), existen tres posibles vías para reconocer que alguien padece esta enfermedad:

El individuo padezca estos tres síntomas: poliuria, polidipsia, pérdida de peso y su concentración de glucosa al azar > 200 mg/dl
La concentración de glucosa en ayunas > 126 mg/dl
La concentración de glucosa a las 2 horas de realizar el test de tolerancia oral a la glucosa (TTOG) >= 200 mg/dl

Alguien se podría preguntar qué es la poliuria y la polidipsia, y sería normal preguntárselo.

  • Poliuria se designa al hecho de orinar en grandes cantidades.
  • Polidipsia se designa como “sed excesiva”, las personas que poseen este síntoma tienden a beber mucho líquido. Es consecuencia de la poliuria.

Diabetes Mellitus I
La diabetes mellitus tipo 1, se considera una enfermedad inmunológica debido a que el propio organismo fabrica anticuerpos para destruir las células beta de los islotes pancreáticos. Estas células son las encargadas de segregar la insulina, que es la hormona encargada del proceso metabólico de los glúcidos. Se considera de origen genético, aunque estudios recientes han comprobado, que puede ser también provocada por ciertas toxinas (hay otros estudios que comentan que la leche de vaca puede ser el desencadenante de esta afección).
Suele darse en una minoría –> 5 – 10% de la población y es común que aparezca en personas jóvenes menores de 30 años .
Este tipo de diabetes se denomina como insulinodependiente, con lo cual, el tratamiento recomendado es inyectarse insulina vía subcutánea.
Por último, hacer referencia a que la complexión del afectado suele ser delgada.

Insulina
Está muy bien explicar que el organismo destruye las células del páncreas que fabrican la insulina, pero sino sabemos a ciencia cierta, qué función tiene esta hormona, no tenemos todas las variables de la ecuación.
La función que ejerce la insulina en nuestro organismo es principalmente la de promover la movilización de la glucosa, aminoácidos y ácidos grasos de la sangre hacia las células de los tejidos. Como se puede observar esta hormona es fundamental para el control del metabolismo, ya que no sólo se encarga de los glúcidos, sino también de las proteínas y las grasas.

 

Diabetes Mellitus II
La diabetes mellitus tipo 2, suele darse como consecuencia de un problema, denominado resistencia a la insulina. Esta resistencia provoca que se produzca una mayor cantidad de insulina para compensar en cierta medida la menor eficacia de la insulina, de este modo el páncreas se sobrecarga y es cuando aparece este tipo de diabetes.
La diferencia principal entre ambas diabetes, es que en la diabetes tipo 2, el páncreas todavía segrega insulina, el problema es que ésta no tiene toda la eficacia que debería, mientras que en la diabetes tipo 1 el páncreas no es capaz de segregar insulina, puesto que el sistema inmunológico está atacando a sus células beta.
La población afectada por esta diabetes es de 85 – 90% y suele presentarse en personas adultas.
La diabetes tipo 2 está catalogada como no insulinodependiente, así que el tratamiento inicial es por vía oral mediante comprimidos, sin embargo, un mal control de la misma puede derivar en el uso de insulina.
Las personas diagnosticadas con esta patología suelen presentar obesidad.

Mi recomendación tanto si no tienes diabetes como sobre todo si te han diagnosticado prediabetes (para mí tener la glucosa basal a 126 mg/dl, no es diabetes, yo no me sometería a ningún tratamiento), es seguir una alimentación equilibrada y sana, además de caminar todos los días media hora, no es necesario realizar ejercicio extenuante para estar sano.